Unas Palabras de los Makhnovistas a los Trabajadores Cosacos del Don y del Kuban – Ejército Revolucionario Insurrecional de Ucrania (Makhnovista)

UNAS PALABRAS DE LOS MAKHNOVISTAS A LOS TRABAJADORES COSACOS DEL DON Y DEL KUBAN

Ejército Revolucionario Insurrecional de Ucrania (Makhnovista)

 

¡Camaradas trabajadores cosacos ! Durante dos años languidecisteis bajo la opresión del general zarista Denikin. Durante dos años vuestros enemigos mortales, los pomeshchiks y barones os forzaron a defender los intereses de los ricos, opresores del pueblo trabajador. Durante dos años sucesivos le forzaron a su autoridad, y por vuestro propio sudor y sangre los ricos se han hecho más ricos, lo han festejado y han corrompido vuestras vidas. Durante dos años en la región de Don y el Kuban fluyeron las lágrimas y la sangre de los trabajadores del arado y el martillo. Durante dos años sucesivos, trabajadores cosacos, la revolución fue sofocada en vuestra tierra.

Pero por vuestros esfuerzos, camaradas, el yugo de Denikin y sus comandantes fue arrancado y en el Don y el Kuban la revolución triunfó otra vez.

Sin embargo, camaradas, antes de que tuvierais el tiempo para reponeros de la pesadilla de Denikin, un nuevo opresor apareció en vuestra tierra. El Partido Comunista Bolchevique, agarrado al poder, envió a sus comisarios y chekas a sus pueblos; ellos os ridiculizan, cosacos trabajadores, tanto como los gamberros zaristas.

Como en el tiempo de Denikin, los destacamentos punitivos de la autoridad bolchevique se llevan vuestro pan y ganado y recogen a sus hijos; y si tratais de protestar contra la violencia cometida sobre vosotros, ellos os azotan, os encarcelan, y hasta te pegan un tiro ¿Esta es la razón, camaradas cosacos trabajadores, por que os alzasteis contra Denikin, para caer bajo un nuevo yugo ahora en forma de los Bolcheviques Comunistas? ¿Es esto por lo qué derramasteis vuestra sangre, para permitir a los comisarios y los amantes de poder de dominaros ahora, suprimiros y obligaros?

Escuchad bien, hermanos, lo que nosotros, los revolucionarios campesino makhnovistas, vamos a deciros. También fuimos oprimidos después de la revolución por una larga serie de autoridades y partidos. Primero la autoridad austriaca y alemana, con el Hetman, intentado dominarnos, después el aventurista Petlura, los Bolcheviques Comunistas, y también el General Denikin. Pero muy rápidamente los desalentamos para seguir nuestro propio proyecto y, como vosotros probablemente oísteis, tan pronto como en el verano 1918, bajo el mando de los campesinos de Gulai-Pole y otros trabajadores, y del revolucionario anarquista Nestor Makhno, a quien la autoridad zarista encarceló durante más de diez años por su amor hacia la gente trabajadora, nos alzamos y fuimos contra las filas austro-alemanas, y después de esto, durante estos dos últimos años hemos seguido luchando contra todos los opresores de los trabajadores.

Ahora estamos inmersos en una batalla despiadada contra los agentes y los comisarios de la autoridad bolchevique, matándolos y expulsando a estos tiranos de nuestras regiones. Las filas de nuestros destacamentos insurgentes revolucionarios son cada día mayores. Todos los oprimidos y apenados se unen nuestras filas y cercano está el día cuando todo el pueblo trabajador, en nuestra región se alzará y expulsará la autoridad de los charlatanes políticos bolcheviques, de la misma forma con la que expulsaron a Denikin.

Sin embargo, una vez que los tiranos bolcheviques sean expulsados, no tenemos ninguna intención de dar de alguien autoridad alguna sobre nosotros porque los Makhnovistas sabemos que el pueblo trabajador no es un rebaño de ovejas que pueda ser gobernado por cualquiera. Consideramos a los trabajadores capaces de edificar, ellos mismos y sin partidos, comisarios o generales, su propio sistema libre soviético, en el cual los que son elegidos al soviet no van a gobernar ni ordenar a nadie, como ocurre ahora, al contrario, serán sólo los ejecutores de las decisiones hechas en las reuniones de los trabajadores y conferencias.

Nos esforzaremos para esto, de modo que toda la riqueza del país, es decir la tierra, las minas, las fábricas, los talleres, los ferrocarriles, etcétera… no pertenezcan ni a individuos ni al gobierno, sino únicamente a los que trabajan en ellos. No vamos a bajar las armas hasta que hayamos borrado de una vez por todas toda opresión política y económica y hasta que la igualdad genuina y la hermandad sean establecidas en la tierra.

Esto, camaradas, es la razón por la que luchamos y por qué os pedimos, trabajadores cosacos de Don y del Kuban, luchar. En nuestro ejército insurgente había bastantes cosacos del Don y del Kuban; formaron dos regimientos de caballería que valiente y desinteresadamente lucharon juntos a nosotros contra los Denikistas. Ahora os llamamos a vosotros, cosacos trabajadores, a nuestras filas insurgentes a la lucha conjunta contra los tiranos y verdugos rojos, Trotsky y Lenin. Los esclavos han obedecido y sufrido bastante mucho tiempo el yugo de lo que ellos llaman la autoridad obrero-campesina. A las armas y en las filas de los insurgentes revolucionarios y luego acabaremos rápidamente con los proyectos de los que quisieron oprimirnos y cargarnos.

Camaradas, no creais el rumor que dice que somos bandidos y un pequeño grupo. Esto es una mentira extendida por los comisarios únicamente para confundir a la gente obrera y campesina; los trabajadores saben que los makhnovistas son trabajadores honestos que, no queriendo soportar una carga, se alzaron para liberarse de una vez por todas de toda opresión. No crea a periódicos bolcheviques, que escriben casi cada día que Batko Makhno está muerto y nosotros los makhnovists derrotados. No es verdad. Batko Makhno vive y juntos con nosotros derrota a diario regimientos y destacamentos punitivos de la autoridad de los comisarios y causa un pánico mortal en los opresores rojos.

Levantaos, trabajadores cosacos, contra la opresión y coacción de los comisarios. No los toleréis en vuestros pueblos. No pagadles impuestos. No dadles el pan. No entregad a vuestros hijos para ser soldados. Organizad vuestros propios destacamentos insurgentes. Matad a los opresores. Únios a nosotros. Os daremos toda la ayuda posible.

¡Viva la revolución campesino-obrera por un verdadero sistema soviético!

¡Viva el Don y el Kuban libres!

¡Viva la unión fraternal de los trabajadores de todos los países y nacionalidades!

¡Viva la revolución socialista!

Consejo del Ejército Revolucionario Insurrecional de Ucrania (Makhnovista)

Junio de 1920

Source: In Peter Arshinov, History of the Makhnovist Movement, 1918-1921. Spanish translation by Jordi Rey.

 

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